sábado, 6 de julio de 2013

Evangelio según San Mateo 9,14-17.



Entonces se acercaron los discípulos de Juan y le dijeron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacemos nosotros y los fariseos?". 
Jesús les respondió: "¿Acaso los amigos del esposo pueden estar tristes mientras el esposo está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán. 
Nadie usa un pedazo de género nuevo para remendar un vestido viejo, porque el pedazo añadido tira del vestido y la rotura se hace más grande. 
Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque los odres revientan, el vino se derrama y los odres se pierden. ¡No, el vino nuevo se pone en odres nuevos, y así ambos se conservan!". 


Homilia del Papa

Ser cristiano "no significa hacer las cosas, sino dejarse renovar por el Espíritu Santo". Esto es lo que ha subrayado el Papa Francisco en la misa en la Casa Santa Marta, la última que presidió en presencia de grupos antes de las vacaciones de verano. El Papa ha señalado que, incluso en la vida de la Iglesia, existen "estructuras antiguas" que hay que renovar sin miedo. La misa contó con la presencia, entre otros, de un grupo de reclutas de la Guardia Suiza Pontificia.

“Vino nuevo en odres nuevos."El Papa Francisco ha desarrollado su homilía centrándose en la renovación que trae Jesús. "La doctrina de la ley con Jesús se enriquece, se renueva" y "Jesús hace nuevas todas las cosas." La suya, ha dicho, es "una verdadera renovación de la ley, la misma ley, pero más madura, renovada”.

Jesús eran más fuertes”, “mayores que las de la ley." La ley permite odiar al enemigo, en cambio, Jesús dice que recen por él. Este es, pues, "el Reino de Dios que Jesús predica." Una renovación que "se realiza, ante todo, en nuestros corazones." Nosotros, ha advertido, "pensamos que ser cristiano significa" hacer esto o esto otro, pero no es así:

"Ser cristiano significa dejarse renovar por Jesús en esta nueva vida. Yo soy un buen cristiano, cada domingo, de 11 a mediodía voy a Misa, y hago esto, y hago lo otro... Como si se tratara de una colección. Pero la vida cristiana no es un collage de cosas. Es una totalidad armónica, armoniosa, ¡y la hace el Espíritu Santo! Lo renueva todo: renueva nuestros corazones, nuestras vidas y nos hace vivir en un estilo diferente, pero en un estilo que llena toda la vida. No se puede ser cristiano en pedazos, a tiempo parcial. ¡El cristiano a tiempo parcial, no va! Todo, la totalidad, a tiempo completo. Esta renovación la hace el Espíritu. Ser cristiano, al final, no significa hacer cosas, sino dejarse renovar por el Espíritu Santo, o, usando las palabras de Jesús, convertirse en vino nuevo"

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